1. Dormir en un ger con una familia nómada
No hablamos de campamentos turísticos con duchas de mármol. Hablamos de dormir en un ger auténtico, al calor de la estufa de bosta de vaca, compartiendo el airag —leche de yegua fermentada— con la familia que nos acoge.
El ger es una vivienda circular desmontable que una familia levanta en un par de horas y traslada varias veces al año siguiendo las estaciones y el ganado. Entrar en uno tiene reglas: se pasa por la izquierda, no se pisa el umbral y se acepta lo que se ofrece con la mano derecha.
Si quieres saber qué esperar antes de tu primera noche, lo contamos en detalle en nuestra guía sobre dormir en un ger en Mongolia.